sábado, 15 de febrero de 2014

Capítulo 2

Volvieron a la habitación donde los amigos seguían viendo la película de miedo y se sentaron donde estaban. Roberto pasó el brazo por la espalda de Nuria, ella se estremeció, posó su cabeza sobre el pecho de él, lo que acababa de pasar le venía grande, ¿los sueños se cumplen? se preguntaba, para ella sí.
Había perdido el hilo de la película, así que solo miraba la pantalla, sin inmutarse por las escenas de impacto.
Seguía inversa en sus pensamientos, ¿había pasado de verdad, o todo era un sueño?, no se lo creía aun, todo había pasado tan rápido que era raro, muy raro. Roberto movió un poco su hombre y eso hizo que saliera de su mundo, lo miró y en su cara se reflejaba una sonrisa preciosa.
- ¿Qué pasa? - preguntó le preguntó.
- Nada, que eres preciosa.
Todos se quedaron mirando con una cara de asombro, cuando se encendieron las luces de la habitación y se encontraron a Nuria y Roberto abrazados. Roberto se levantó y se dirigió a todos:
- Chicos que Nuria y yo hemos empezado a salir.
Nuria se puso colorada enseguida. Los chicos se acercaron a Roberto y las chicas a Nuria.
- Nuria, ¿en serio? - preguntó María, una de las mejores amigas de Nuria.
- Si, a sido todo muy raro, pero si, estoy en una nube, es que aun no me lo creo.
- Pues me alegro mucho cielo – le respondió mientras la abrazaba.
- Que calladito tenias que te gustaba Roberto – le dijo Amparo.
- Sabes que soy callada y no cuento las cosas – respondió.
Mientras le hablaban las chicas a Nuria, a Roberto lo acribillaban a preguntas.
- ¿Os habéis besado? - le preguntaba Marcos.
- ¿Quien se ha lanzado? - dijo Jorge.
- ¿Desde cuando te gusta Nuria? - preguntó Lucas.
- Sí, nos hemos besado Marcos, me he lanzado yo Jorge y me gusta desde hace bastante, lo que pasa es que nadie lo sabía.
- Yo sí – dijo Jorge.
- Bueno Jorge si lo sabía.
- Pues no sé lo que le ves a Nuria – dijo Lucas, con mala cara.
- Le veo que es un amor de chica, es diferente, como yo, le gusta el deporte y le encantan los video juegos, tiene un corazón enorme y me encanta ella entera, sobre todo cuando le digo algo bonito y se sonroja, es que no se puede explicar con palabras todo lo que me hace sentir, creo que no solo me gusta, si no que me he enamorado de ella y sin darme cuenta – respondió Roberto un poco enfadado – ¿yo te pregunto a ti lo que le ves a Cristina?
- No, porque a ti también te gustaba.
- Gustaba, tú lo has dicho.
- Bueno chicos, no os peleéis, que tenemos que estar felices por Roberto y Nuria – dijo Sergio, poniendo un poco de paz entre los dos.
Las preguntas acabaron y todos subieron al piso de arriba donde iban a dormir esa noche, donde más de uno iba a acabar mal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario