miércoles, 26 de febrero de 2014

Capítulo 4

- Chicos, están aquí – grita Cristina desde la terraza, despertando a Nuria y Roberto.
- ¿Que hora es? - dice Nuria, levantándose del suelo.
- La hora de desayunar – dice Cristina - ¿queréis?
- Si, ya vamos – responde Roberto.
- Abajo os esperamos.
Cristina sale primero y de seguidas Nuria y Roberto, envueltos en la manta.
- Mira los tortolitos como se habían escondido para darse besitos – dice Amparo cuando los ve aparecer.
- Bueno que, ¿desayunamos? - responde Roberto, intentando apartar el tema.
-Tu dirás, que eres el anfitrión – dice Jorge.
Todos bajaron hasta la cocina donde Roberto se puso a prepararlo todo, con ayuda de los chicos.
- Bueno chicos, Cristina y yo tenemos algo que contar – dice Lucas, cuando todos se disponían a sentarse para desayunar.
- Mejor lo digo yo cielo – le susurra Cristina al oído de Lucas y dándole después un beso en la mejilla – Que Lucas me ha invitado a vivir con él y yo he dicho que sí, así que la semana que viene fiesta de inauguración en mi nueva casa, ¿te parece bien cariño?
- Me parece de lujo – respondió Lucas.
- Bien, ¡fiesta! - dice Marcos – si necesitáis ayuda con algo, llamadme, que ya sabéis que soy un manitas.
- Tú para mi sola – dice Amparo, dándole un beso en los labios – no te quiero compartir con nadie.
- Soy tuyo entero, cielo – le dice Marcos, respondiendo le el beso.
- No se come delante de los pobres – dice María.
- Tú no come porque no quieres, guapa – le responde Jorge poniendo morritos.
- Cuantas veces tengo que decir que no me gustan los tíos, ¿tan difícil es de entender? - dice María, malhumorada.
- Porque no me has probado, que si no, no dirías lo mismo.
- Además, yo también os tengo que contar algo – dice María, levantándose de la silla – estoy conociendo a una chica, se llama Athenea.
- Ohhh María se nos enamora – dice Roberto, mientras le da un abrazo – me alegro mucho, ¿cuando nos la presentas?
- Aun no somos nada, no me atrevo a lanzarme, porque no se si le gusto.
- Tú invítala el Sábado a la fiesta y te lanzas - le propone Lucas.
- Le preguntaré, a ver si quiere venir.
- Ya verás como te dice que sí, si eres un amor de chica – dice Lucas.
- Eh, que me pongo celosa – grita Cristina, dándole un codazo y tirando un poco de leche.
- Cariño si sabes que eres la mejor, no tienes porque ponerte celosa.
- ¿Seguro? - responde Cristina, poniendo un poco de cara de pena.
- Que sí – le dice Lucas, dándole un beso en los labios.
El desayuno transcurrió con normalidad, sin más sorpresas. Todos los amigos dieron ánimos a María para que se lanzara con Athenea, para que no tuviera miedo.

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